Estoy haciendo cosas nuevas de la mano de mi báculo favorito, y en esta ocasión ha sido ver mis montañas nevadas por primera vez en 34 años que tengo, así es que imaginaros lo que eso me ha supuesto, tanto físicamente como emocionalmente. No voy a decir que no haya visto paisajes bonitos y preciosos, porque mentiría, he estado en lugares soñados y con paisajes extraordinarios, por mal que este decirlo así es, pero lo que me supuso ver mis montañas ( Sierra de Gredos) desde dentro, desde el interior y con la vista desde el pico del Morezón de 2.381 m. como os podéis imaginar yo nunca había subido con mis piernas a esas alturas y de cerca tampoco vamos, y si os soy sincera nunca imagine que lo fuera a hacer de la manera en que lo hice, subiendo con esfuerzo SI!! pero no muerta como en anteriores ocasiones había hecho y no con un desnivel de 650 m. aproximadamente y con una caminata de unos 14 Km. lo que se aproxima es la Ruta del Cares, mucho más más sencillo por otro lado, y termine con una fascitis en la planta del pie derecho, que me duro casi 4 meses.
Todo empezó cuando Carlos lo subió hace como 15 días, y me dijo que me iba a encantar, que tenia que verlo, y su cara me dio fuerzas para ese Si, vale cuando lo hacemos? Venia emocionado y encantado de haberlo visto y de enseñármelo. Y de repente me entraron ganas de hacerlo y le dije que si lo hacíamos el sábado pasado, y haya que fuimos, el con equipo adecuado por si acaso, y yo con el mio, su ayuda y algunos cuidados empezamos a andar, y cada vez era más bonito y diferente, es lo que tiene descubrir sitios nunca vistos. Las paredes negras fue lo primero que me sorprendió con unas lagunitas heladas y empezaba la nieve, algo precioso, pero era un lugar diferente a lo que conocía, pero conocido al fin y al cabo. Nos paramos a tomar un sándwich y algo de chocolate, y con lo único que salí de ese descanso es con mucho frió, sin guantes no se puede estar, próxima vez, guantes más finos para los descansos, anotado!!
Continuamos la bajada con cansancio ya y con las nubes negras amenazando, y por fin después del tramo de tortura final, llegamos a la Plataforma de Gredos (1750 m.), donde finalmente me quite las botas que me hicieron algo de daño en los dedos gorditos, pero ese es el único dolor que me quedo de un día asombroso y que hice cumbre por mis propios medios, algo digno de recordar el resto de mi vida, y que me ha gustado tanto, que se va a convertir en algo usual en mi vida.
Como veis hay os he ido dejando unas fotillos para que fuerais visualizando mi ruta a uno de los mejores miradores del Circo de Gredos, para mi el primero, y como tal el MEJOR!!!










No hay comentarios:
Publicar un comentario