jueves, 8 de marzo de 2012

Subida al Morezón.

Estoy haciendo cosas nuevas de la mano de mi báculo favorito, y en esta ocasión ha sido ver mis montañas nevadas por primera vez en 34 años que tengo, así es que imaginaros lo que eso me ha supuesto, tanto físicamente como emocionalmente. No voy a decir que no haya visto paisajes bonitos y preciosos, porque mentiría, he estado en lugares soñados y con paisajes extraordinarios, por mal que este decirlo así es, pero lo que me supuso ver mis montañas ( Sierra de Gredos) desde dentro, desde el interior y con la vista desde el pico del Morezón de 2.381 m. como os podéis imaginar yo nunca había subido con mis piernas a esas alturas y de cerca tampoco vamos, y si os soy sincera nunca imagine que lo fuera a hacer de la manera en que lo hice, subiendo con esfuerzo SI!! pero no muerta como en anteriores ocasiones había hecho y no con un desnivel de 650 m. aproximadamente y con una caminata de unos 14 Km. lo que se aproxima es la Ruta del Cares, mucho más más sencillo por otro lado, y termine con una fascitis en la planta del pie derecho, que me duro casi 4 meses. 

Todo empezó cuando Carlos lo subió hace como 15 días, y me dijo que me iba a encantar, que tenia que verlo, y su cara me dio fuerzas para ese Si, vale cuando lo hacemos? Venia emocionado y encantado de haberlo visto y de enseñármelo. Y de repente me entraron ganas de hacerlo y le dije que si lo hacíamos el sábado pasado, y haya que fuimos, el con equipo adecuado por si acaso, y yo con el mio, su ayuda y algunos cuidados empezamos a andar, y cada vez era más bonito y diferente, es lo que tiene descubrir sitios nunca vistos. Las paredes negras fue lo primero que me sorprendió con unas lagunitas heladas y empezaba la nieve, algo precioso, pero era un lugar diferente a lo que conocía, pero conocido al fin y al cabo. Nos paramos a tomar un sándwich y algo de chocolate, y con lo único que salí de ese descanso es con mucho frió, sin guantes no se puede estar, próxima vez, guantes más finos para los descansos, anotado!! 


Más adelante en una praderita al fondo una catarata de hielo, dios mio!! Como ya sabéis adoro el agua, me hubiera encantado verla de cerca, pero queda pendiente, os lo enseñare. Y con ese fondo fuimos andando por una explanada bastante fácil de andar, bonita y nos trajo sueños a realizar con Luna, algún día ella también subirá por allí, y su mama le contará lo que hoy os estoy contando a vosotros. Venia un grupo de gente que dejamos pasar, otra pareja que se dio la vuelta, y después de haber llegado al final, tengo que decir que se dieron la vuelta donde empezaba lo más bonito, y donde yo descubrí que tengo miedo, bueno mejor pánico a la nieve y sus pendientes, no se esquiar y tampoco creo que pudiera aprender, se me paralizaron las piernas y es literal, llego un momento que Carlos, después de sus nociones de alpinismo, me enseño a caer, sujetarme, andar y esas cosas, que en su momento pensaba que no me harían falta, pero en el momento que vi esa pendiente me imagine con la nuca rota contra las rocas. Que miedo!! No podía continuar, tenia mucho miedo, siempre me imagine que esas cosas no podría hacerlas por mi estado físico, pero nunca me imagine que no iba a hacerlo por pánico, miedo asombroso!! Pero lo vencí y continué y las ganas me pudieron más que el miedo que llevaba y me hizo despedirme de la sonrisa que hasta ese momento llevaba, que después volvió, por suerte!!! 


Fuimos pasando el collado, según me indico él claro, yo estas palabras no sabia ni que significaban, pero me pondré al día... porque esta experiencia tengo que repetirla no una vez, sino muchas!! Esa sensación de caída al llegar a otra praderita llamada Navasomera y con las nubes de colchón al fondo con una montaña negra preciosa!! Fue lo que necesite para hacer frente al último tramo de subida empinadisima!! Carlos me iba haciendo una escalera y yo detrás siguiendo sus huellas y de esa manera por fin llegue a la cima del Morezón, la cosa más bonita que he visto en mi vida, algo tan arropado, junto, parecía  que podías tocar hasta el propio Almanzor, veías la Laguna Grande congelada, pasando por ellas esquiadores de fondo, gente subiendo encordada a la Galana o al propio Almanzor. Veías tantas dimensiones, esa sensación de libertad y de estar en el cielo flotando.... la mejor vista del circo de Gredos sin lugar a dudas, la primera para mi, y desde luego inolvidable. Luego un poco de refugio, bocata y para abajo, donde ocurrió lo que tardaba mucho en llegar una pequeña caída, como no podía ser de otra manera viniendo de mi y estando por allí, pero sin problema, fue en uno de los sitios donde antes me había entrado el pánico. 






























Continuamos la bajada con cansancio ya y con las nubes negras amenazando, y por fin después del tramo de tortura final, llegamos a la Plataforma de Gredos (1750 m.), donde finalmente me quite las botas que me hicieron algo de daño en los dedos gorditos, pero ese es el único dolor que me quedo de un día asombroso y que hice cumbre por mis propios medios, algo digno de recordar el resto de mi vida, y que me ha gustado tanto, que se va a convertir en algo usual en mi vida. 

Como veis hay os he ido dejando unas fotillos para que fuerais visualizando mi ruta a uno de los mejores  miradores del Circo de Gredos, para mi el primero, y como tal el MEJOR!!!  

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